Aprendiendo de Apple

Es fácil asistir a una Keynote se Apple como la de ayer y quedarse con el iPad Air y la gratuidad de OSX 10.9 Mavericks, al fin y al cabo son los productos más destacados para el público general y sobre los que más intensamente van a brillar los focos. Sin embargo, no estamos aquí para hablar de lo que todos comentan.
Del evento de ayer me quedaría con cuatro reflexiones: la keynote experience, el sufijo «Air», la supervivencia del iPad 2 y el diseño del Mac Pro.

Keynote experience

Cuando alguien visualiza una keynote de Apple salta a la vista la absoluta precisión, ceremoniosidad y solemnidad con la que se ejecutan estos eventos. No sólo las graban y las ofrecen en streaming en directo, sino que las incluyen con cariño en la página de eventos de Apple para que todo el mundo pueda acceder a ellas (disfrutar de ellas) en cualquier momento. La homogeneidad es sobrecogedora.

Keynotes de Apple

Las keynotes son importantes para Apple, y se nota. Haz clic para visitar el sitio original.

No hace falta ser un genio del marketing para darse cuenta de la importancia de las keynotes para Apple: son su mecanismo principal de comunicación, eventos de culto con un auditorio abarrotado por los fieles más devotos y los medios más relevantes. Están diseñadas y ensayadas al milímetro, repitiendo el mismo patrón desde que hace años Steve Jobs se diese cuenta de que la mejor forma de presentar un producto era forjar una historia fantástica a su alrededor y trasladarla al mundo con fervor religioso.
Tim Cook respeta y honra este patrón al pide la letra, pero pronto el mundo va a empezar a exigir de la Apple post-Jobs algún brote de genialidad, una personalidad propia. La sombra de Steve es alargada, pero no se podrá vivir de ella eternamente.

Un sufijo que dice mucho

Todos esperábamos un nuevo iPad, y Apple ha hecho lo propio: un dispositivo más ligero, con el novedoso SoC A7 de 64 bit, aunque carente del lector biométrico (dicen fuentes creíbles que la producción del sensor está absorbida íntegramente por el nuevo iPhone 5S,  así que el iPad tendrá que esperar).
Más interesantes son las implicaciones del sufijo Air. Es fácil asociarlo con el concepto de ligereza y peso, pero me parece un salto innecesario: Apple prefiere simplificar la nomenclatura de sus productos y dicha distinción solo tiene sentido cuando hay una gama a diferenciar (MacBook / MacBook Air / MacBook Pro). Sin embargo, si en esta generación no hay otro iPad que el Air, ¿por qué no llamarlo iPad a secas? Se me ocurren varias posibles explicaciones:

  • Marketing. Muchos achacan a Apple de vender lo mismo año tras año y de falta de innovación, una batalla imposible de ganar de forma racional. Un cambio de formato y de nombre siempre atrae la atención y captura el interés de los posibles compradores. Podría ser.
  • Diversificación. Apple podría buscar tres líneas de productos: el iPad mini (más barato, más transportable), el iPad (tamaño anterior, aunque llama la atención que sea el iPad 2 y no el 4 el que haya sobrevivido) y el iPad Air (más ligero, más exclusivo). Extraño, pero posible.
  • Innovación. Apple está dando pistas de una próxima generación de MacBook Air basada en ARM. Una especulación que tiene bastante de wishful thinking pero que muchos especialistas creen será la evolución natural de los portátiles ultraligeros ahora que los SoC como el A7 combinan una la potencia suficiente con un mínimo consumo de energía. ¿Nos espera un MacBook real realmente fino, quizá poco más grueso que un iPad? Veremos.

Larga vida al iPad 2

Una de las cuestiones que asalta a los foreros de todos los blogs de tecnología… ¿por qué Apple mantiene el iPad 2 junto al iPad Air si hay un salto de tres generaciones de por medio? (recordemos que el iPad Air sería el iPad 5). Hay varias hipótesis.
La primera es que Apple esté experimentando con una variante de su estrategia habitual de diversificación: si hay gente que quiere un iPad barato y no le convence el mini por tamaño, el iPad 2 podría valerles. Hasta el momento Apple había mantenido un único salto generacional entre productos, con esta estrategia el diferencial de prestaciones y calidad de experiencia por la pantalla retina es abismal (tengo curiosidad por saber cual es el margen de beneficio del iPad 2 hoy en día…).
La segunda es que Apple esté obligada a seguir vendiendo pantallas no-retina, probablemente por compromisos con proveedores, implicando que Apple previó vender muchos más dispositivos con pantallas no retina de los que realmente vendió.

Especulación:
No me creo que el iPad 2 fuese un fracaso de ventas por lo que la única explicación sería que los planes de Apple siempre fueron que el iPad 3 fuese un dispositivo no-retina. Esto encaja con los hechos:
  • La GPU del iPad 3 era insuficiente para mover 2048×1536 pixeles.
  • El iPad 3 nunca fue llamado así, se le llamó nuevo iPad.
  • En apenas seis meses fue sustituido sin hacer mucho ruido por el nuevo nuevo iPad (iPad 4), este con una GPU mucho más potente.
  • Finalmente se hace tabla rasa: nace el iPad Air (iPad 5).


La tercera es que todavía existe una gran demanda del iPad 2. No sólo es el dispositivo de facto en colegios, sino que al parecer está homologado para uso militar y en aviación (esto último tendría que contrastarlo con alguna fuente fiable). También existe un factor importante: el iPad Air apenas cuenta con accesorios, mientras que el iPad 2 es compatible con miles de fundas, carcasas, cargadores de 30 pines, etc. Esto encajaría con lo comentado antes de un interés por parte de Apple de mantener un iPad con el formato anterior.
Para saber más sobre la utilización del iPad 2 en las escuelas, recomiendo echar un vistazo a:

¿Qué mantiene vivo el iPad 2 en realidad? Podría ser cualquiera de las hipótesis y especulaciones expuestas, una combinación de las mismas… o ninguna. Si encuentro más información actualizaré la entrada.

Profesional, muy profesional

Por último, Apple lanza por fin un renovado Mac Pro. Sin entrar en polémicas sobre su precio, los años que ha tardado en llegar, sus posibilidades de expansión, su filosofía de almacenamiento… viendo la presentación, los vídeos, la web sólo queda una impresión: que producto tan esmeradamente llamativo.

Mac Pro 2013

Mac Pro 2013, mezcla entre obra de arte y monolito espacial. Imagen vía Mac Rumors.

Esto es lo que en el mundillo se suele llamar apelar al niño que hay dentro de nosotros. Como hace Ferrari. El vídeo oficial merece la pena verlo.

No habla mucho de las prestaciones de un equipo que cuesta de $2.999 en adelante, esas se debaten ampliamente en Internet, sino de su imagen. Esa imagen con la que Apple se limita a transmitir un mensaje: quién tenga un Mac Pro en su mesa de trabajo está en otra categoría diferente de quién monta esto otro…

Estación de trabajo HP Z820

Estación de trabajo HP Z820, es lo mismo, pero no lo es. Imagen vía HP. Haz clic para ver la página oficial del producto.

Yo, como no edito vídeo a 4K ni renderizo películas de animación, no soy público objetivo y poco puedo opinar sobre la idoneidad o no del aparato en cuestión. No sé si esa superioridad estética será suficiente para convencer a los profesionales, supongo que solo el tiempo y las ventas nos dirán si Apple ha acertado en este caso. Al menos son coherentes: si su apuesta es diferenciarse a través del diseño, la llevan hasta las últimas consecuencias.

About the Author

Fernando Manero

Consultor freelance especializado en estrategia y tecnología.